El motivo por el que no tengo plan de pensiones

Me lo ha escrito un alumno:

Estar en esta mentoría es como una vacuna: es menos probable contagiarse de ciertas enfermedades pero no tiene una eficacia del 100%

Hace tiempo otro alumno me propuso tener una sola cuenta y pagarla a medias. Por más que pueda parece lógico pagar la mitad por tener el mismo contenido, sabía que aceptar significaría vacunarme de todo lo que puedas enseñar aquí, y perder el tiempo y el dinero.

Es como comprar un libro para ser rico y regatearle 3 euros al librero. O como comer 2 kilos de turrón light.

Feliz Navidad

No imaginas la de veces que, siendo alumno, me han propuesto cosas similares.

No, macho, no. Dime cuál es que yo la pago. No me jodas, estamos aquí para hacer pasta, no ahorrarla. Si no tenemos claro eso, apaga y vámonos.

Es el mismo motivo por el que detesto los cupones descuento, las tarjetas de los supermercados y por el que de joven me negué a hacer un plan de pensiones. La lógica estaba clara: si andaba preocupado por la jubilación es que no creía que lo fuera a conseguir.

Y complicado conseguir algo que no te crees. Complicado, complicado.

Si esto lo tienes claro mi recomendación es empezar por el «Curso de gestión de objeciones», que por 450 €, impuestos incluidos, te enseña a acabar con los clientes lija y llevar tus procesos de venta como si fueras embadurnado en mantequilla.

Si hablamos de emprender o escalar ventas, es decir, vender ingentes cantidades, hablamos de «El mejor negocio del mundo, destripado.» Yo no he visto cosa igual que lo que hace esta emprendedora (y he visto muchas cosas). 120 €.

Y si lo que necesitas es una sacudida para hacer lo que hay que hacer sin circunvalaciones ni pajas mentales, concentrando tu tiempo y esfuerzo únicamente en lo rentable y dejando de dedicar un segundo a lo superfluo, mi recomendación es «La entrevista prohibida», cuyo precio son, aproximadamente, 30 €.

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