Hace tiempo conté los trucos de un vendedor de Lamborghinis. No de uno cualquiera, de uno de los que más vende:
- Cómo separa a los buenos de los malos clientes en tres segundos
- Cómo evita y resuelve las objeciones de precio (espero que no seas de los que pensaba que en el lujo las objeciones de precio no existen)
- Sus técnicas de cierre
Obviamente habrá mucha gente a la que no le interese.
Dirán que no vale para su caso. Aunque luego, cuando un cliente les diga que su competidor se lo deja más barato le darán esa nada manida respuesta de que ellos son Ferrari y los otros Seat Panda.
Así es el ser humano. Porque seamos sinceros, solo un porcentaje ínfimo de los empresarios y los vendedores tienen la cabeza en vender y crecer.
Lo que buscan la mayoría es ego, mamoneo y satisfacer su vocación de artesanos.
Tratar a cada cliente como si fuera único…
Comidas, cafes, cervezas, reuniones, zooms, ferias…
Que les digan que son muy listos, que nadie les ha vendido así antes, que les tendrán en cuenta en el futuro…
Lo sabes, la mayoría cambian ventas por entretenimiento cada día. Y con llegar vivos a final de mes les vale. A por el siguiente. Y así pasan la vida.
Entonces…
Lo que les tiene que contar este vendedor de Lamborghinis no les va a gustar un pelo. Porque les va a decir que se dejen de cafés y vendan como cabrones. Que con lo que ganen ya podrán tomar luego todos los cafés del mundo.
Pero bueno, es lo que enseñaro en el newsletter.
Cada día envío un email con un consejo para vender más y venderte mejor.
Día que estás fuera, consejo que te pierdes para siempre.
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