¿Te quiero o te necesito?
¿Qué es lo que gritas por dentro cuando vendes? Porque no es lo mismo. Que quieras o que necesites.
Que quieras una venta o que la necesites.
Querer es libertad. Necesitar es esclavitud, debilidad e inseguridad.
Que quieras vender significa que te pondrás muy contento si te compran pero que si no, tan amigos.
Cuando necesitas vender lo que estás diciendo es que o te compran o te tiras por un puente.
Recibo, leo, escucho miles de mensajes al año, y salvo por dos o tres lo único que veo es gente gritando a todo pulmón «Te necesito.»
Y vender se hace con quieros, no con necesitos, porque nadie quiere trabajar con necesitados.
Y lo mismo vas de malote y de pasota, pero macho, a más haces ese papel, más alto oigo un «No me dejes solo, sin ti no soy nada.»
Porque la clave está en ser, no en dárselas.
En el newsletter analizo un mensaje.
Un mensaje inocente, un mensaje aparentemente correcto, un mensaje que, incluso, muchos calificarían como bueno.
Y te haré ver por qué no sirve.
Cómo un pequeño detalle inapreciable lo está mandando al carajo.
Y verás cómo ese detalle inapreciable aparece en miles de mensajes, en miles de discursos.
Y te darás de golpes contra la pared preguntándote cómo no lo has podido ver antes.
En el newsletter te enseño cómo cerrar mensajes, cómo cerrar ventas.
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