Te pido un favor.
Atiende porque es importante.
Durante la lectura de este email…
No pienses en un p-e-n-e.
Penes. Cero. Nada de penes por favor.
Bien.
¿En qué estás pensando?
No te preocupes, es normal. El cerebro humano es un pene.
La mente es puñetera y tengo 5 años de edad mental.
Decía que el cerebro humano no es capaz de ignorar aquello en lo que piensa, especialmente cuando el pensamiento es el de ignorar aquello en lo que piensa.
Esto incluye los obstáculos.
Mejor dicho, esto aplica especialmente a los obstáculos.
Una vez oí o leí que por eso a los pilotos de caza les enseñan a seguir una trayectoria en lugar de a evitar una colisión.
Quizás sea mentira, quizás me lo he inventado, lo que sí es verdad es que he visto a miles de vendedores entrar en el desguace.
El desguace es cuando te entra el estrés por no llegar a objetivos.
Entonces el estrés hace que no vendas. Lo que aumenta el estrés. Lo que reduce las ventas…
Eso es el desguace, y lo que allí pasa no es bonito, que le dijo Pablo Iglesias a Antonio Esochotado en un debate acerca del comunismo.
O sí, no sé. A veces la mayor victoria es abandonar. El caso es que lo que se les dice no funciona y lo que se le dice es:
No pienses en los objetivos. No pienses en los objetivos. No pienses en los objetivos.
Compara eso con el vendedor al que se le dice:
¡PENE!
Quiero decir…
Céntrate en llamar. Céntrate en entrar en conversación. Céntrate en insistir.
Ahora imagina lo que pasa si, además de eso, enseñas a una persona con hambre, una persona con ganas de vender y de vivir mejor, a construir una base de datos.
Una audiencia propia compuesta por miles de clientes potenciales.
Y le enseñas también cómo recordarle su existencia a esa audiencia cada día con un mensaje que no puedan evitar leer.
Qué crees que ocurre cuando una persona es capaz de llegar a objetivos el primer día de cada mes.
A los objetivos del año, quiero decir.
Imagínate cómo vende alguien que va con esa holgura, con esa tranquilidad, proyectando esa abundancia.
Es un círculo vicioso, pero invertido.
O cómo liga alguien que no para de ligar.
Cuanto más vendes, más vendes; y cuanto más follas, más follas.
¿Injusto? No sé, no estoy aquí para juzgar la realidad, solo para explotarla.
Lo que no debes hacer lo cuento en los emails.
Pero lo verdaderamente útil, lo que verdaderamente cambia las cosas es el qué hacer.
Apúntate. No te va a cambiar la vida, pero al menos sabrás por qué sigue igual.