Un par de plantillas de email que uso todos los días de regalo aquí dentro

Ya sabes lo que te voy a decir.

Ese es un mensaje con el que respondo a 3–4 emails cada día. Lo alterno con otro:

Tres palés de testosterona para ti/tu jefe/tu socio y entones, si sigues con la duda, me vuelves a preguntar.

Atiende.

Diferenciemos entre dos conceptos:

  • Entre «Me gusta» y «Vende»
  • Entre «Es bonito» y «Vende»
  • Entre «Me siento a gusto» y «Vende»

Y ya que estamos, entre:

me apetece, me hace sentir cómodo, lo he hecho antes, es arriesgado, me da miedo, es ofensivo, es agresivo, no tengo experiencia, no sé si soy capaz, no estoy preparado, me da vértigo, no sé por dónde empezar»…

…y «Vende.»

Son categorías distintas que el miedo impide diferenciar.

El miedo, la inseguridad y la incomodidad son jodidas, vale, bien, guay, pero no son excusas.

Las tienes tú y las tiene el fulano que se te está comiendo la tostada.

El que te quitó el puesto de trabajo, el ascenso o el cliente.

El que se llevó el aumento, el contrato o el que se subió a la tarima a hablar al resto.

No era el más preparado, ni el más listo, ni el más ágil. Quizás te pareceria que sí o quizás que no, pero créme, da igual lo que percibieras, un espejismo.

Porque eso es lo que ocurre cuando te cruzas con alguien que aprieta el culo suficientemente fuerte y hace lo que haya que hacer para conseguir aquello que anhela conseguir.

En el newsletter hablo de cómo piensa la gente de pasta.

Los mayores clientes que he tenido y los vendedores más asesinos con los que he trabajado.

Lo que contaré te hará sentir faltal o replantear la forma en la que te mueves, en la que hablas, en la que escribes y hasta en la que vistes. Una de dos.

O ambas.

Primero la uno, durante unos días, y luego la otra, ya hacia el final de la semana.

Del odio, a la aceptación, al agradecimiento.

En el newsletter, te apuntas aquí:

…Desde que aplicamos el mongemalismo hemos aumentado nuestros márgenes brutalmente y con ello nuestro rating financiero y en lo personal no te cuento porque se me va a acabar agrietando la lengua 😉 😉 (guiño guiño … codazo codazo)…

—Ricardo G., alumno.

Me voy a descansar, hoy no contestaré dudas.

(Otros días tampoco).