Tostada con aceite. Tostada con tomate. Mejor. Tostada con aceite Y tomate.
Y café. Con dos de azúcar.
Aceite y tomate, sal y azúcar. ¿Se te ocurre algo más triste? (exceptuando una tienda de animales)
¿Algo que grite más alto ALMUERZO DE OFICINISTA?
¿Que eres oficinista? Pues muy bien, pero supongo que en algún momento querrás dejar de serlo para ser un follador vividor. ¿O no?
¿Acaso tu aspiración es convertirte en Tristezno, el soldado corporativo que lucha contra su libertad creando tablas dinámicas y power points?
Pues cambia de hábitos.
¿Te lo repito o te lo deletreo?
No-puedes-escapar-de-un-entorno-si-perpetúas-los-hábitos-asociados-a-él.
Yo también he sido un puto oficinista, entonces, si todo el mundo pedía tostada con aceite, yo cualquier otra cosa.
Mejor. ¿Todos almuerzan? Pues yo no. Ni café, ni cigarro, ni muñeco de barro.
Ni hago cola, ni subo por las escaleras mecánicas, ni viajo con maleta.
¿Qué hace la gente que tiene una vida que no quiero vivir? Pues yo lo contrario.
Es lo primero que le dirías a un gordo. Que no compre madalenas.
Y a un ludópata, que no pase por delante del casino.
Y a un drogadicto, que cambie de amistades.
¿Y tú qué?
Tú tostada con aceite. No me jodas.
Si quieres cambiar tu entorno empieza por rechazar sus hábitos.
Esto me escribió José María, un alumno de la Mentoría:
Hola Luis,
es curioso, me creía bueno, incluso la gente me lo decía, pero ahora soy infalible porque voy a lo hecho, entendiendo que el que me viene a buscar no es para tomar un café, si no para que le resuelva su problema e irse a casa pensando que lo ha hecho con el mejor.
Gracias tío, he ganado años de vida y solo me ha costado 149 euros.
Te lo repito.
¿Quieres cambiar de entorno? Empieza cambiando de hábitos. Haciendo todo lo que tu entorno no hace. Ese es el orden, hábitos → entorno, nunca el contrario.
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