«El alcohol no cura las penas pero la leche tampoco.» –Mi padre.
Superar el rechazo es fácil.
Celebra.
Celebra el rechazo.
Celebra el dolor.
Celebra el fracaso.
Y el insulto (salvo si eres un hijo de perra).
Pero celébralo de verdad.
Celebra la traición, y ya que estamos…
Celebra las agujetas y hasta las lesiones.
Celebra el frío y el llegar al borde de la hipotermia.
El calor extremo y el mareo previo a la lipotimia.
Celebra el hambre.
El sudor y el mal olor.
Y cuando no te sientas los dedos de los pies en invierno. Y las ampollas y los talones sangrando en verano.
Y como te decía, celebra el rechazo. Y dos rechazos seguidos.
Una semana de rechazos y un mes de rechazos (y cuando ocurra empieza a cambair cosas).
Celebra la cuenta vacía y la bancorrota.
Y cuando esté llena, celébralo por todo lo alto, porque no usar lo que se tiene es lo mismo que no tenerlo.
Celebra todo eso porque significa que te estás haciendo fuerte, que te estas haciendo más grande.
Celebrar el error, y reconóncelo rápido.
El jugártela más de la cuenta y el perder por ello.
El actuar demasiado rápido.
Celebra que te cambien de opinión.
Celebra los enemigos y al que te lleva la contraria.
Quéjate, aprieta los dientes y cierra con fuerza los ojos y entonces…
Entonces celebra, me cago en la puta.
Sonríe mientras tu cara todavía apunta al suelo, sube la mirada y celebra que no estás en el puto sofá.
Celebra las lágrimas, celebra el dolor, celebra la tristeza e incluso celebra la ansiedad.
Celebra todo eso porque significa que estás vivo y avanzando.
Celebra porque saldrás más fuerte y más sabio.
Cada día envío una lección de ventas. Día que estás fuera, lección que te pierdes.
Celebra porque la gente de éxito no respeta a los llorones. Y te lo digo porque en el newsletter voy a explicarte cómo hacerte amigo suyo.
Amigo no, mejor amigo. Best friend forever.
Una técnia que hará que personas de alto estatus social y económico estén deseando pasar tiempo contigo.
(Juega bien tus cartas y también querrán hacer negocios.)
Algo que no encontrarás en ningún libro porque las he aprendido conociendo a gente de enorme éxito social.
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