Todo esto es culpa tuya

El cliente era gilipollas. Culpa tuya, que no lo viste venir.

No perdiste por precio, perdiste por valor.

Si al producto le falta algo, ¿por qué no vendes otro?

Tu caso no es diferente, tu empresa no es muy particular, ni tu cliente es «muy concreto».

Tu jefe el narcisista, tu socio el vago o el fulano que le come el rabo al jefe. Nadie te obliga a trabajar con ellos.

Si no llegaste a objetivos no fue por los pelos ni por mala suerte. Fue porque no abriste dos oportuniades más por si acaso.

Te dejaste engañar.

No te traicionaron, no supiste elegir.

Tu sueldo lo aceptas cada día.

Patriarcado, viejo, poca experiencia. ¿Cómo explicas que otro en tu situación lo haya conseguido?

Los contratos no son precarios, es que aportas poco.

Cuando dices que lo que estudiaste no tiene salidas supongo que te confundió ver el parking de profesores lleno de Lamborghinis.

Si le echas la culpa a otro no esperes que mejore.

El cliente que te pidió…

…una muestra gratis

…un periodo de prueba

…un descuento

…garantía

…referencias

…que cobraras por resultados

También el que te negoció los términos de pago y el que te dijo que venía de malas experiencias, que le trataras bien.

Culpa tuya. Todo culpa tuya.

Perdiste la autoridad.

Probablemete en los dos primeros minutos de conversación.

Probablemente no, seguro.

A nadie se le llegó a pasar por la cabeza que fueras a liderar esa relación.

Tengo un newsletter.

Cada día publico un email con un consejo de ventas

Semana que estás fuera, consejo que te pierdes.

Ahí cuento por qué el 99.99999 % de los vendedores pierden la autoridad –la autoridad, la casa y los pantalones– en los 2 primeros minutos de conversación.

Y lo hacen de tal forma que resulta imposible recuperarla.

También contaré cómo evitarlo.

Si te apuntas abajo, recibirás el email.

El resto lo perderá para siempre.

El email, la autoridad y la capacidad de liderazgo.

Por los suelos.

Y seguirán provocando situaciones en las que los clientes les hagan todo tipo de peticiones abusivas, enervantes y fuera de lugar.

Pero no será culpa del cliente.

No lo permitas y apúntate aquí