Tengo razón en esto y lo sabes

Los flipados.

Ocupan departamentos de recursos humanos, contabilidad, finanzas, compras. Departamentos legales, obviamente. También están en algunas gestorías.

Los más inofensivos te piden que hagas su trabajo. Reenviarles facturas pasadas, por ejemplo.

Pronto les sorprenderá la cláusula de un contrato que firmaron hace meses o les disgustará algo que ellos mismos aprobaron.

Intentan una rebaja en el último minuto, o cambiar los términos de pago una vez empezado. Preguntan que de dónde sale esa factura, les sorprende que quieras cobrar por tu trabajo y con excusas absurdas convierten los 30 días en 60, los 60 en 90 y los 90 en olvido.

La más clásica es la de agosto. Dicen que el que paga está de vacaciones.

Los flipados no se pueden evitar, forman parte del ADN de grandes empresas y multinacionales. También de algunas pequeñas.

O lo mismo son torpes, qué sé yo. Estupidez y malicia rara vez se distinguen.

Los identificarás por su condescencia. Primero se escandalizan, luego se informan y nunca reconocen el error. Porque no es un error.

No les dejes.

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