Durante un par de veranos me dediqué a montar escenarios de conciertos.
Pagaban ciento y pico euros por día (de hace 20 años), lo que me parecía mucho dinero a cambio de perder unas cuantas uñas.
Empezábamos a montar a las 6–7 de la tarde, acabábamos a las 11–12. Volvías a casa tan jodidamente reventado que en 10 segundos estabas roncando, ropa y mugre incluidas.
Cuando sonaba el móvil para ir a desmontar no podías creer que hubieran pasado 3 horas.
En la cuadrilla había un fuera de serie. El primero en llegar, el último en irse. Si no había nada que hacer él encontraba algo. El tío tenía músculos debajo de los músculos y al acabar se iba a otro trabjo.
Los demás pensaban que era tonto, yo que era un figura.
Al contrario que a los usuarios de twitter y a los votantes de podemos, pocas cosas me atraen más que la disciplina y la mentalidad, así que me pegué a él como una lapa.
20 años han pasado. No sé dónde está él pero sé dónde están muchos de los que estaban allí y dónde estoy yo.
No hace falta que te diga a quién le va mejor.
Puede ser casualidad, puede ser suerte.
O puede ser la costumbre que tengo de pegarme siempre al más fuerte.
Si conoces a alguien que es un máquina, un figura, un fuera de serie, júntate con él y estudiale, que algo se pega siempre.
También lo hice cuando empecé mi negocio, estudiar a los mejores, y esa investigación se lo debo todo. Lo que aprendí de esa persona, que para mí es la mejor vendedora del mundo, lo cuento ahí:
El mejor negocio del mundo destripado.
Sé así hasta que le pilles manía al resto.
Yo, por ejemplo, a mi casa, no invito a vagos. Les puedo invitar una vez porque no les conozco muy bien, pero cuanto descubro como son no vuelven. Me ponen demasiado nervioso y no quiero que sus esporas se queden en el ambiente, eso se respira.
Incluso de mi base de datos suelo borrar a quien me escribe comentarios que denotan huevonismo. Te recomiendo que hagas lo mismo y que escuches eso:
El mejor negocio del mundo destripado.
Apúntate al newsletter donde cada día envío un email con un truco para vender más y lograr la libertad verdadera: