Lo que te voy a contar hoy te hará pensar que soy estúpido. Pero si sabes leer es posible que encuentres una lucrativa lección.
He llegado a la conclusión de que no quiero vender tanto.
Verás…
Hace algo más de un mes cerré el acceso a la Mentoría.
Ya sabes, cada semana, una lección de ventas. Semana que estás fuera, lección que te pierdes para siempre.
Durante las últimas 6 semanas nadie nuevo ha podido matricularse. Obviamente, quien estaba dentro ha seguido recibiendo sus lecciones, pero no han llegado nuevos alumnos.
¿Y sabes qué?
Me ha encantado.
No era consciente de la cantidad de trabajo que genera la llegada de nuevos clientes: más preguntas, dudas del funcionamiento de la plataforma, etc.
No es una crítica ni nada parecido, me parece lógico. ¿Pero sabes qué?, me ha molado mucho trabajar menos.
Por eso, por el momento, voy a limitar el número de alumnos nuevos que acepto cada semana.
Llegado a ese número, se acabó y no se abrirán plazas hasta la semana siguiente.
Me parece un modelo perfecto por un millón de motivos en los que te dejo que pienses.