Es música para mis oídos. A partir de ahora sustituiré esa expresión por es imposible no triunfar en esta visa para mis oídos.
Algunos me han informado de que mis últimos emails les han llegado a «promociones».
Y quien me dice que no le han llegado (spoilter: están en promociones).
Es imposible no triunfar en esta vida para mis oídos.
¿Por no comprobar el dichoso apartado?
No, no. Por usar la máquina más poderosa que la humanidad ha conocido como si fuera un ábaco.
Por eso es y por la sumisión voluntaria.
Sumisión voluntaria y manejo cavernícola de la máquina de hacer dineros.
Delicioso.
Me encanta que google, o chatgpt o quien sea, saque algo para evitar uso del cerebro y la peña se lo enchufe sin contemplaciones.
Me encanta la gente que no entiende que el dinero no está en tener un mensaje si no en saber escribirlo.
Te recomiendo volver a leer esa.
Me encantan quienes tienen la sección de promociones activa, quienes prefieren hacer una pregunta a hacer una búsqueda y quienes le piden a una máquina que les diga qué deben decir, hacer y cómo pensar.
Me ponen cachondo.
Porque a las 5:01 de la mañana ya les he ganado el día.
Mi consejo de hoy es que no deberías permitir que una empresa en Silicon Valley gestione tu correo. Pero lo mismo son locuras de viejo, quién sabe. De viejo rico.
Y que vendas como un hijo de puta.
En el newsletter te cuento qué cambios hice en mi estrategia para mejorar la calidad de mis leads.
Cada día un consejo de ventas. Día que estás fuera, consejo que te pierdes para siempre.
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