Me escribe un suscriptor y me dice que le han llamado la atención mis anuncios. Pero que no sabe si son cutres o una genialidad.
Una suscriptora me ¿amenaza? diciendo que va a usar mis emails como ejemplo de cómo no vender. Le pregunto que cómo puede hacer eso si ni siquiera me ha preguntado lo que venden. Dice que lo que venden da igual, que lo que importa es el marketing emocional (si no me crees no te culpo).
He perdido la cuenta de las veces que he oído, hablando de ventas, que el dinero no lo es todo. De ventas sanas y honestas. Matizo por si hay algún podemita infiltrado que no sabe que si no es así no es venta.
Si con 18 años me hubieran dicho que esta gente existía, que adultos estéticamente funcionales viven saboteándose para no ganar dinero, te juro que no habría estudiado una carrera universitaria.
Pero no. 5 años porque me convencieron de que el mundo es competitivo y que para ganarse la vida hay que complicársela.
Estudiar mucho, diferenciarse mucho y coleccionar papelitos estampados con la firma del rey.
¿Entonces?
Entonces, tres cosas:
Cosa uno:
- Si vende es bueno, mejor, superior.
- Si no vende, emocional no sé, pero malo es un rato.
Hipotecas, coches, viajes, comida, seguridad, comodidad, la escobilla del váter, la libertad, el bienestar de los que te rodean y también de los que quieres (que no tienen por qué coincidir) se pagan con el marketing dineral.
Emocional no, dineral.
(Vamos, el que da dinero.)
Cosa dos:
Cuando dudes de si puedes o no puedes, relee los tres primeros párrafos de este email.
Cosa tres:
Tengo un newsletter.
Cada día envío un email con un consejo de ventas. Día que estás fuera, consejo que te pierdes.
Esto es lo que me dijo un lector:
Cada vez que lo leo, repaso notas y se lo cuento a mi gato… me revienta más la cabeza.
Y eso que tengo 65 cm de perímetro craneal
Gracias por tanto, Luis.
PD: cuando aplico lo aprendido, me lo paso pipa.
Si te gusta el marketing dineral, te interesa. Sino no: