Salgo por la tele en Estados Unidos

No sé si conoces a Seth Meyers.

Yo no lo conocía, pero eso no es mucho decir porque yo no conozco a casi ningún famoso. Se trata del presentador de uno de esos late nights americanos.

El otro día me invitaron a la grabación de uno de sus programas. Salí con dos grandes aprendizajes:

1) No necesitas que chistes muy buenos para conseguir que un americano se ponga a reír como si estuviera enajenado.

2) A veces lo analógico gana a lo digital.

Resulta que el tipo, en lugar de usar un teleprompter para leer unos chistes mediocres que se le podrían haber ocurrido a mi sobrina, usa unas cartulinas enormes de papel que un tipo va pasando una tras otra.

En un descanso alguien del público le pregunto por qué usar papel pudiendo usar una pantalla. El señor Meyers dio tres razones:

Primero Len (el tipo que pasa las tarjetas) ha estado haciendo esto durante 30 años.

Segundo, cuando usas un sistema digital, siempre hay algo que funciona un poquito mal. O va muy rápido, o demasiado lento, o una errata que nadie ha visto…

Pero tercero, y sobre todo, es porque no es lo mismo. No se lee igual. Jay Leno, David Letterman, Conan O’Brien… todos lo han hecho así. Se lee mejor, es más fluido, más natural, te metes en el mensaje…

En el newsletter hablo acerca de cómo vender por correo postal. Por carta de toda la vida.

Te lo cuento por si quieres que alguna de esas cualidades formen parte de tu mensaje. Por si quieres conectar con tu audiencia de una forma más íntima y comprensible de lo que nunca, tú, o ninguno de tus competidores, lo ha hecho antes.

Por si quieres, en definitiva, quedarte tatuado en la mente de tu cliente.

Te quiero.

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