Contesto a pregunta habitual que nunca contesto

En las ventas como en la cirujía lo más importante es la precisión. Hay que andarse con cuidado.

Ejemplo.

Este email recibirá menos alabanzas que el de ayer pero conseguirá muchas más ventas.

A eso me refería con lo de tener cuidado.

Cuidado con lo que te gusta. Disfrutar leyendo está bien, pero estamos aquí para otra cosa.

Otro ejemplo.

Una de las preguntas más habituales que recibo acerca del curso del newsletter es…

«¿Sirve este newsletter para {X}?»

Puedes sustituir X por lo que quieras:

Si no tienes cuidado puedes confundir esa pregunta con una duda.

Creer que quien la plantea está inseguro acerca de si lo que ofreces vale para tal o cual circunstancia.

Y entonces… contestarla.

Pero te equivocarías y no venderías un pimiento, porque no es una duda, es una objeción.

Quien pregunta eso está buscando motivos para posponer el acto de sacar la tarjeta del bolsillo. Lo cual es muy respetable y recomendable, ojo ojo. Pero es así.

«¿Y tú qué sabrás?» te dirás. O quizás, «¿Y tú qué sabrás, gilipollas?» si alguna vez me has preguntado esto y no te he contestado.

Te podría dar mil argumentos, pero el definitivo es que esa pregunta me la han hecho incluso copywriters (redactores publicitarios).

Es decir, alguien cuyo éxito en la venta depende exclusivamente de su capacidad para prevenir y evitar objeciones por adelantado se pregunta si un curso de gestión de objeciones es para él.

Bien.

El curso de gestión de objeciones es válido si:

Punto.

Si ese es tu caso, el newsletter contiene más valor del que te da tiempo a poner en práctica en un año.

Esa es la realidad y si eso no fuera así yo no estaría aquí.

Y como el curso no va de:

Si no de GESTIONAR…

Lo que te cuento en él afectará a cada paso de tu proceso de venta, cada palabra de tu mensaje, cada sección de tu web y cada X de tu Y.

Te apuntas abajo: