Seamos sinceros, si hubieras nacido hace 15.000 años no estarías leyendo esto.
No por nada, sino porque habrías muerto antes de llegar a adulto.
Y hace 10.000.
Quizás 2000. Seguramente 200.
Que respires es culpa del capitalismo. En un entorno de libre competencia los cerdos explotadores trabajan para ofrecer soluciones que alargan y mejoran la vida.
Si no, de qué.
Lo mismo te dan alergia los cachuetes. ¿De qué accidente te curaron en aquel hospital? O has follao gracias a Tinder.
Eso de que no te gustan las gambas, el tomate o lo que sea, eso de elegir qué comes te hubiera barrido de la tierra hace tiempo.
No por hambre, sino porque el primer día que te pusieras exquisito con el punto de la carne el líder de la tribu te hubiera soltado cuatro hostias que te hubieran dejado seco.
¿Cuánto tiempo aguantas corriendo detrás de una gacela? ¿No te dará pena arrancarle la cabeza a un pollo?
¿O eres de los que les pica un bicho y se les hincha la cabeza?
Es la frontera donde se atrofia el instinto de supervivencia y todos la tenemos.
Todos. Yo también, supongo.
Ahora no me viene nada a la mente y solo puedo pensar que soy un superhumano, pero seguro que hay algo que me sitúa en riesgo de extinción.
Los capitalistas despiadados, con sus soluciones cómodas y adsequibles han conseguido que prácticamente todos los que pisamos este planeta arrastremos cualidades que nos hubiera condenado a la muerte en cualquier otro momento de la historia.
Todas menos una.
Aunque no te mata, existe una cualidad que todavía hoy te condena a una vida de miseria.
Ser flojo.
Ser flojo no es lo mismo que ser vago. Ser flojo es ser vago y más.
Es criticar a los demás, es insultar, es sentir envidia, es ofenderse por las redes sociales y, seguramente, usarlas.
Es decir: No me gusta, No me apetece, No sé por dónde empezar.
Es esperar un golpe de suerte.
Es decir Sin un café no soy persona.
Ser flojo es correr en dirección contraria al dinero.
Ser flojo es pensar que tu misión en la vida es ser feliz, y que si algo no te hace feliz no debes hacerlo.
Eso ser ser flojo.
No seas flojo.
No ser flojo es asumir el rol de líder, no esperar a que los demás te regalen nada y si te lo regalan rechazarlo.
No ser flojo es querer ser primero autosuficiente, luego libre y por último proveedor.
¿Quieres avanzar sin cagarla tanto como yo? Pues ya sabes que hacer.