¿Sabes ese amigo al que le huele el aliento?
¿O el fulano que siempre va con el pelo sucio o el cansino que no calla pero no dice nada?
¿Sabes o no de quién te hablo?
¿No?
Pues vigila, que lo mismo eres tú entonces.
Son los que luego no se explican por qué no ligan, por qué no cobran más o por qué sus amigos no les llaman.
Yo conozco un montón. Todos trabajan como vendedores.
Se preguntan que por qué tan pocos clientes le contestan y que para qué les piden más información si luego desaparecen.
Apestan. No ellos, al menos no la mayoría. Me refiero a sus propuestas. Halitosis nuclear.
Pero no se dan cuenta.
Con el newsletter el mundo cambiará un poquito. Sin soberbia, es la realidad.
Una parte de esos vendedores empezarán a conectar con sus clientes. A enviar propuestas que son deseadas y escuchadas.
En el newsletter enseño un checklist de TRES ELEMENTOS QUE ABSOLUTAMENTE TODA OFERTA O PROPUESTA DEBERÍA TENER… y nadie está incluyendo. Pero nadie, nadie, nadie…
Salvo yo, claro.
De ahí las perras que gano.
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