Pocos sabrán lo que significa esta palabra.

Toxoplasmosis.

No sé si estás familiarizado con esa palabra, toxoplasmosis. Pregunto porque lo mismo es una palabra de pueblo, como acequia.

Comiendo con mis empleados usé la palabra acequia y solo uno sabía lo que significaba.

Cuando expliqué lo que era me dijeron que es una palabra de pueblo.

Les pregunté que cómo decían cosas como: «Cuida con la acequia.» Me contestaron que en el mundo desarrollado no necesitas decir semejante frase.

Bien, pues la gente de ciudad debe aprender la palabra toxoplasmosis.

90 palabras y todavía no te he dicho nada. Pero la gente no lee. Continuamos.

La toxoplamosis es una enfermedad que afecta a gatos, animales de granja y vendedores.

Un parásito que te revienta el cerebro y te pone a hacer cosas raras.

Como que se atrofia el instinto de supervivencia.

¿Sabes cuando vas conduciendo, ves un conejo, y en lugar de salir corriendo se queda mirando?

Toxoplasmosis.

En los pueblos los conejos corren hacía los coches, en las ciudades los vendedores corren en contra del dinero.

Hablan de high ticket para dejar claro que ganan poca pasta, ofrecen descuentos y precios ridículos para dejar claro que viven con miedo y lo justifican diciendo que su público es distinto, que este caso es especial, que en esta ocasión tiene sentido.

En un estado más avanzado de la enfermedad dicen que es para llegar a todo el mundo.

Otros síntomas son las reuniones presenciales o preguntarse si vender por email es para ellos.

Si vale para su sector, si vale para su cliente, si vale para su producto.

O se dicen que ya lo harán en otro momento, cuando acaben esa otra cosa que lleva más tiempo y da menos dinero.

En estado terminal dicen que no es el momento de arriesgar.

Toxoplasmosis en estado puro.

Sentir que tener miles de clientes potenciales, abrir decenas de oportunidades cada día y vender miles de euros mientras duermen es lo arriesgado.

La toxoplasmosis no tiene cura, pero si no estás infectado, aprovecha, perteneces a la minoría.