Oportunidad por tiempo limitado. Corre que te quedas fuera.

Quiero comprar una casa. Una mañana encontré una que me gustó. Acaba de salir a la venta.

Llame dos horas después para confirmar, ya la habían comprado.

Quería contratar una movida que no viene al caso, 20.000 €/mes. No tienen hueco, están llenos para lo que queda de año.

¿Quieres un Rolex? Agotados en todo el mundo.

Coches, vacaciones o servicios profesionales. Si lo que quieres tiene un poquito de calidad, prepárate para esperar.

Cuando no tenía pasta me parecía que nadie tenía pasta.

Todos negociaban, todos buscaban el chollo, todos exigían y protestaban.

Ahora que tengo pasta me parece que todo el mundo tiene pasta.

Todos pagan sin rechistar o incluso de más para adelantar puestos en la lista de espera. Se busca la exclusividad y van tan rápido, crecen tan rápido, que a su lado te sientes como una tortuga paraplejica.

Quizás no estés en ese nivel, eso es lo de menos.

Aunque, te seré sincero, nunca lo vas a estar.

No sé qué consideras «nivel», pero en cuanto llegues vas a descubrir que es insuficiente y que el nivel que realmente quieres es otro.

Pero insisto, da igual. Todo eso da igual para lo que te quiero contar.

Lo importante no es dónde estás. Algo más importante es a dónde quieras llegar, pero tampoco. Lo verdaderamente importante es que seas consciente de la existencia de ese mundo.

Porque aunque te parezca marciano, vives en él.

Y lo único que impide verlo es:

  1. Creer que existe
  2. Llamar a su puerta
  3. Tratarle con la misma naturalidad con la que tratas al panadero, a tu dentista o al fulano que te encuentras en la cola del super

Atiende.

Que tampoco eso es lo importante.

Olvídate de lo ricos, olvídate de los pobres y de las listas de espera.

Y céntrate en la velocidad.

En abrir, en emupujar y en hacer.

Y en hacer un poquito más.

Porque eso es de lo que te quiero hablar.

Te aseguro que hay un tipo de personas que no esperan, que no ruegan, que no persiguen y que no lamen ni succionan.

Que no andan con perdones ni con explicaciones. Toman lo que les corresponde y se ponen con lo siguiente.

Y te voy a contar cómo ser una de ellas.

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