Objetivo: cuando llegue a esta cantidad de dinero me retiro

Cuando no tenía ni un duro decía que cuando llegara a cierta cantidad me calmaría, que no tengo tanta ambición.

Hasta puedes encontrar por ahí alguna entrevista en la que lo digo. No entendía a los que siguen y siguen y siguen.

Casi podía empatizar con los podemitas –con los los votantes, claro, los dirigentes son insaciables–.

Pero no.

Cuando ya no suponía una diferencia en mi estilo de vida quise más. Era vicio y diversión.

Pero hay gente que sí, que tiene un límite. Y no son votantes podemitas. Simplemente ignorar lo que hay alrededor.

Dicen cosas como…

  • «Me ha costado mucho trabajo»
  • «Podría aspirar a más, pero para el poco trabajo que tengo mejor me quedo como estoy»
  • O cuando oyen una cuantía preguntan, «¿Cuánto estrés supone?, ¿cuántas horas trabajas?»

Yo tengo claro que cuanto mejor vendes, menos esfuerzo, y que cuanto menos esfuerzo, más vendes.

Que la complejidad es enemiga del dinero. Que el camino lleno de piedras, zarzas y kilómetros de secarral no es.

Y te lo demuestro si te apuntas aquí: