No seas pobre, ¿por qué eres pobre? No seas pobre.

Elon Musk compra twitter por 44 mil millones.

¿Me sigues? Bien.

No solo, mete a otros. A Larry Ellison, por ejemplo, el fundador de Oracle.

Se ha filtrado la conversación.

Lo que te cuento a continuación no es broma. Obviamente, como eres un maldito pobre vas a creer que es broma, pero no es broma:

—«¿Te metes?»

—«Apúntame mil millones.»

—«Como veas, pero recomiendo dos.»

—«Si recomiendas dos, dos.»

Quizás la anécdota te parezca una estupidez.

No te culpo, no estás acostumbrado a ver frases de mil millones de dólares, pero si dejas que eso cale te garantizo que la cosa cambiará.

Claro, pensarás, «Pero si hubiera elegido otras palabras, también, ¿no?»

No.

Si en el momento Elon te pasa el móvil y te dice que escribas tú el mensaje –y por favor, no te tomes esto mal–, no.

Si hubiera enviado un dossier.

O una propuesta.

O un excel.

O pedido 1,37. O 1,78.

O hablado de una gran oportunidad.

De lo listo que es.

No.

Que lo mismo crees que sí.

Pero es que no.

El lunes explicaré la técnica para sintonizar con la frecuencia mental del fulano que tienes delante.

Y cómo crear una puta maldita frase que le haga decir:

«Heeeey cabrón»

Y cuando te enseñe cómo hacer eso me dirás:

«Aaaah cabrón»

Lo que contaré es tan potente que te garantizo que si escuchas la lección del lunes y pones un mínimo de interés, antes de que llegue el finde habrás dado con esa maldita puta frase reventa cráneaos.

Y descubriás que lo difícil no es entrar en la conversación mental del cliente.

Lo difícil, lo verdaderamente difícil es salir de la tuya.

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