¿Cómo de arrogante tienes que ser para pensar que mereces ir por la vida sin cruzarte con nadie que diga algo con lo que no estás de acuerdo o que no te gusta?
La gente debe dejar de decir que algo es ofensivo y su lugar decir que le parece ofensivo. Porque eso es lo que es. Simplemente me estás diciendo cómo te hace sentir, pero no hay nada ofensivo en un mensaje.
Pretendes que ofenderse suene más importante de lo que es.
Estás ofendido, me parece perfecto, pero no tiene nada que ver conmigo.
Debemos poder herir los sentimientos de otros, especialmente si esos sentimientos son incorrectos. Si no te gusta algo, no intentes cambiar ese algo, cambia tus sentimientos.
Deja de intentar asfaltar la jungla, mejor madura y aprende a reír.
Sabias palabras de Ricky Gervais, humorista. Te las pongo ahí por si alguna vez te ha preocupado lo que la gente piensa de ti.
Por si te da miedo a ofender cuando vendes.
Por si te autocensuras para no escandalizar a tu jefe, al jefe de tu jefe, al de recursos humanos, a la de la rebequita de lana que se queja del aire acondicionado o al alopécico del jersey sin mangas al que llama chaleco que se presenta voluntario para hacer el curso de riesgos laborales.
Bueno, pues que no se te olvide.
No es tu problema. Es el suyo.
Es más, me atrevería a decir que les haces un favor, especialmente a la humanidad, cuando irritas a esos individuos.