No pude más

Algunas personas tienen tan poco talento que solo saben ganarse la vida complicando la de los demás.

Gurús, con un montón de cosas súpernecesarias que deberías hacer pero que no estás haciendo.

Funcionarios, con sus «tráigame aquí ese papel que que no dice nada que no demuestren esos otros treinta y dos papeles.»

Políticos, con más ganas de que una ley lleve su nombre que de que solucione un problema.

Y abogados, encantados con esos políticos (los que me leen no, me refiero a otros).

El problema de la gente de poco talento es que, además, se confunden con facilidad.

Por ejemplo, confunden lo personal y lo privado. Se piensan que es lo mismo.

Pero no.

Que te guste el ganchillo es personal.

Lo que haces en el baño de tu casa es privado.

Y quien confunde esas dos cosas puede llegar a conclusiones muy absurdas. Como pensar que el que la humanidad dedique la mitad de su día a aceptar avisos de cookies sirve de algo.

O que el que una mercería de Soria te anuncie bobinas de lana es tan malo como que un grupo de politoxicómanos te sodomice en un callejón lleno de ratas.

Hay que andarse con cuidado, porque cada día aparecen más personas sin talento.

Los identificarás porque a una secuencia de frases preprogramadas no le llaman guion, le llaman inteligencia artificial. O juntan muchos datos, y les llaman datos gordos, pero en inglés.

Es el marketing de las palabras mágicas, y como andes despistado, puede acabar haciéndote olvidar que la complejidad es el enemigo del éxito.

Me gustaría que esta conclusión fuera mía, pero no. Pertenece a un señor muy inteligente con el que charlé en la radio.

Y lo hice por última vez, porque un año después de haber empezado esa aventura, se emitió el último capítulo de Ventas y Birras.

Ha sido toda una experiencia en la que he conocido a gente muy interesante, pero no-pude-más. Cada programa suponía muchísimo más trabajo del que jamás hubiera imaginado y no tengo ninguna vocación periodística.

Gracias, de nuevo, a Capital Radio por la oportunidad y a los que escuchasteis el programa cuando salía al aire.

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Ahora, la que fue nuestra última cita en las ondas…

🍺🍺 Con Ernesto del Valle, el enemigo de la complejidad.
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