No existe mayor condena que la de ser un competente sin un talento obvio.

No existe mayor condena que la de ser un competente sin un talento obvio.

Nunca demasiado harto para cambiar. Nunca suficientemente excelente para que todo cambie.

Mi recomendación es que pares de leer unos minutos y lo pienses.

Piénsalo te digo.

Todo fluye. Siempre has trabajado, no te suelen despedir. Quizás nunca lo hayan hecho.

Eres suficientemente bueno aguantar en cualquier sitio, incluso para crecer poco a poco. A una velocidad muy controlada. Muuuuuy controlada.

Tragas mierda pero como eres espabilado tienes tus trucos para dosificarla. Y de vez en cuando te llevas una palmadita en la espalda.

Así que el hartazgo nunca te ahoga y aguantas. Promedio. Sueldo promedio, trabajo promedio, vida promedio.

Seguramente pareja y familia promedio.

Pero tampoco es que sepas cantar o darle patadas a un balón como que para que mañana un golpe de suerte pueda cambiarlo todo.

Al final, un par de veces al año te vas a la playa y durante dos semanas menos un día suprimes este sentimiento, te acuerdas de que algún día te jubilarás y de que los viernes puedes vestir casual.

No te confundas, no hay nada de malo en eso. Millones de personas están igual.

Llenan metros y autobuses, la clase turista de los aviones y las autovías con coches pagados a plazos.

Está bien. A mucha gente eso le vale.

Y no te confundas por segunda vez. No te estoy diciendo que emprendas. De hecho esa sería una opción miserable para la mayoría. De hecho mucha gente que está asintiendo al leer esto es emprendedora.

Te estoy diciendo que tengas el control.

Que trabajes donde trabajes, para quién trabajes y cómo trabajes, tengas el poder de chasquear los dedos y hacer llover billetes.

Me da igual cuáles sean las condiciones que hayas firmado, te aseguro que el día que puedas hacer eso, el que tendrá el control de la situación serás, inconfundiblemente, tú.

Y todos los que te rodeen estarán encantados de que así sea (salvo por un puñado de haters).

Cada día envío un email con un consejo para vender más y mejor. Día que estás fuera consejo que te pierdes para siempre: