La agente debería darse cuenta de que el hombre tiene que llegar al autogobierno. De que el hombre no necesita políticos. No necesita personas que organicen su vida.
Los políticos son el problema. No resuelven nunca ningún problema, al contrario, el político tiene que inventarse todos los día problemas para que la gente diga: «¡Atiza lo que está sucediendo!, necesitamos a los políticos». Sin embargo nunca sucede nada. Sales a la calle después de haber leído el periódico y haberte quedado aterrorizado y no está pasando nada, la vida sigue.
Eso lo dijo Sánchez Dragó y este email es más para mí que para ti. Un bloc de notas donde guardar una idea que quiero recordar.
Que solo te necesitas a ti mismo, y que si crees distinto es porque no tienes los recursos… o no eres capaz de verlos… o de hacerte con ellos o, más probablemente, que no crees que seas capaz de aprovecharlos.
Nota mental concluida.
En el newsletter hablo de mentalidad.
De ideas que te ha inculcado la sociedad y tu familia y que te impiden vender y venderte con naturalidad además de cobrar lo que debes.
Ideas que te hacen pensar que tienes que ir poco a poco y con cuidado. Esforzarte mucho y que dependes de los políticos, o de un puesto de trabajo, de la nómina, o de tus clientes, o de tu jefe o de tus socios.
Ideas que impiden el autogobierno y que serán violentamente destruidas.
Y lo hago de tal forma que una vez que acabes la lección volverás a ver tus emails, tu forma de actuar, tu discurso… incluso tu forma de vestir y por su puesto tu tono de voz, y te dará vergüenza.
Y te joderá, porque eso jode.
Y me odiarás. Me odiarás tanto que no te quedará otro remedio que tenerme en mente durante mucho, mucho tiempo. Impediré que mantengas la concentración, ocupando durante días un hueco en tu cerebro, con un poquito de resquemor.
Así que mientras juras que no me harás caso y que soy un gilipollas, poco a poco, y sin querer admitirlo, irás haciéndome caso. Y para cuando llegue el final de la semana la transformación será completa y lo que ocurrirá entonces…
…lo que entonces ocurrirá…
…es que me darás las gracias e incluso me escribirás para ver si te puedo dar cuatro collejas más.
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