Me escribe un pobre crónico

Hay formas de pensar que conducen al fracaso.

Da igual qué camino sigas, cuánto te esfuerces o lo buenas que sean tus intenciones. Hay mentalidades incompatibles con el éxito.

Te hago una reflexión…

  1. Imagina que un tipo que trabaja en Loterías y apuestas del estado conoce el número ganador del próximo sorteo de la lotería. 30 millones de euros este sábado.
  2. Esta persona tiene prohibido participar en el sorteo, así que te propone  susurrarte el número ganador al oído a cambio de una comisión.

¿Qué comisión?

Muchos nunca llegarían a un acuerdo. Dado que decir el número de la lotería no requiere más de cinco segundos de trabajo, la mayoría pretenderían remunerar al «chivato» por esos 5 segundos de trabajo.

Así funciona la cabeza de mucha gente.

Dedican más energía a preocuparse por lo que ganan los demás que por lo que ganan ellos. Y así no hay manera.

No hay tiempo y energía para todo. No lo hay. O estás a lo que ganas tú o estás a lo que ganan los demás, las dos cosas a la vez, imposible.

Empieza a hacer algo por ganar más tú, apuntándte aquí: