Mal vendedor me propina patada en la huevera

Aún duele

Te voy a hablar de los vendedores excelentes, de los malos y de la la patada en el escroto que me propinó uno de ellos.

Eso te interesa. Me refiero a lo de la patada, estoy seguro de ello.

Pero lo primero es presentarte a Jaime.

Jaime es el puto más efectivo vendedor con el que yo me he cruzado. 800 % sobre objetivos y barbaridades así.

Luego está Margarita. Margarita era compañera de Jaime.

Margarita vendía igual que Jaime si a Jaime le hubiera dado por ser jardinero o profesor de guardería.

Ya te he contado alguna vez lo del 20-60-20. Se da en todo equipo de ventas suficientemente grande:

– 20 % top
– 20 % en el fango
– 60 % mediocres que pueden acabar en cualquier de los otros dos grupos

En esta empresa tuvieron un idea.

Sentar a cada uno de los vendedores del 20 % top, junto a cada uno de los vendedores malos.

Qué idea.

A ver si a los malos se les pegaba algo de los buenos.

Ideaca.

Ya sabes con quién se sentó Jaime.

Como la mujer impermeable a la realidad que es, meses después de aquello Margarita no había cambiado ni una coma su discurso.

Decía que su método era mejor.

Hay muchos vendedores así, más de los que creerías. Lo sé porque me escriben a diario diciéndome todo lo que tengo que cambiar.

Bien.

Si has visto mi curso de ventas en YouTube sabes que cuando hablo de ventas me excito bastante.

Soy excitable. No solo con las ventas.

Tras escuchar a Margarita unas trescientas millones de veces le pregunté que por qué no se comía su opinión y se limitaba a recitar una frase detrás de otra.

«Luis, no a todos nos interesa nuestro trabajo tanto como a ti.»

Unas semanas después despidieron a Margarita, pero me dejó esa patada en la bolsa escrotal como recuerdo.


Jaime sigue siendo el vendedor número uno de la empresa, pero ahora tiene que eliminar algunas frases que se le pegaron de Margarita.

Así que tres cosas:

Ayuda a los torpes pero deja a los muy torpes en paz.

Ten cuidado con quien te juntas. Dicen que eres la media de la gente con la que pasas más rato. Me gusta esa frase. También aplicable a lo que ves, lo que lees, lo que estudias y lo que oyes.

Tengo un newsletter. En él cuento todas las técnicas que he aprendido observando a Jaime y a otros vendedores top durante años.

Te apuntas aquí: