Lo mismo me compro un Ferrari

Hay gente que se acerca a mí y me dice cosas del estilo:

«Soy un 7.»

No tengo ni puta idea de a qué se refieren, pero cada día me pasa más. Y luego me pregunta, como si yo debiera saber qué pasa por esa cabeza: «¿Y tú?»

«Yo solo soy un tío que cada día vende como un auténtico hijo de puta. Cada maldito día, sin perdonar una fiesta.»

Eso es lo que me apetece decirles.

«Y que por tanto no pierde el tiempo con tests de la Cosmopolitan.»

Eso lo añadiría después. Y también esto otro:

«Y no voy a permitir que nadie ni nada cambié eso, es más, voy a ir a más.»

Esto te lo cuento porque voy a cambiar radicalmente mi estrategia de marca. De marca personal y de marca corporativa.

Porque se vienen nuevos tiempos, y muchas de las cosas que llevo diciendo que hagas y que funcionan ya están dejando de funcionar y deberías empezar a dejar de hacerlas.

Todo esto te lo cuento en el newsletter

Tú, mientras, puedes hacer crucigramas y leer el horóscopo. Yo, entretanto, ya ando inmerso en un proceso de rediseño de mi imagen y mi discurso.

Y te explico qué voy a cambiar, por qué y cómo deberías hacerlo tú también.

Esto aplica tanto a tu empresa y su marca, como a tu comportamiento personal.

PD: el consejo de hoy es que las cosas están cambiando, que espabiles o se te comen la tostada. Lo aclaro por si te cuesta pillar las cosas. Si quieres el detalle de cómo hacerlo, te apuntas en el enlace.