¿Conoces la regla 3–2–1? Llevo años aplicándola:
Tres.
Número de intentos para hacer algo con alguien que pone dificultades.
Dos.
Número de insistencias con quien no parece interesado.
Una.
Número de oportunidades totales a quien no cumple con su palabra. Puedes fallar, puedes hacerlo mal y hasta puedes causarme un problema. Lo que no puedes hacer es comprometerte y no dar el salto.
Ahí quedas fuera de juego para siempre.
Y preguntarás…
Quieto, quieto, quieto… ¿y qué pasa con el cliente que dice que va a comprar y no lo hace? ¿no insistimos?
Y yo te digo…
Quieto, calma, tranquilo. No pasa nada, porque…
Cero.
La credibilidad que darle a quien no hace algo que podría hacer ahora.
Es algo que te quería contar.
Y también esto otro:
En el newsletter hablo de creatividad.
De un proceso de 5 pasos que he desarrollado a lo largo de los años para producir ideas vendedoras y que hoy uso para crear cualquier cosa:
Diferentes, creativas, casi inteligentes… y asquerosamente vendedoras.
Cartas de ventas, anuncios, charlas y, en realidad, cualquier tipo de contenido, incluyendo guiones telefónicos.
5 pasos es todo lo que requiere:
- Los 2 primeros pasos son mecánicos y sirven para descartar millones de ideas basura.
- El tercer paso es puro placer, porque te permite conectar con la conversación mental de tu cliente.
- Y en el paso número 4 se produce la magia. Para cuando llegas a este punto tu mensaje ya está muy por encima del de cualquier competidor o marketero.
Tienes toda la información necesaria para tomar una decisión si te apuntas aquí: