La persona más pesada es esta

Business angels, puros y duros.

Te voy a contar la historia de la persona más cabezota que he conocido.

El tío tenía una idea de negocio que consideraba de interés público, pero no tenía suficientemente pasta para convertirla en realidad, así que el muy cachondo pretendía que algún país le financiara. Casi nada.

Como vivía en Portugal primero la intentó vender allí. El resultado fue el único que cabe esperar: le dijeron que no.

Ni corto ni perezoso fue a Italia, mismo resultado. No sé por qué esperaba algo distinto.

Luego Francia, donde tampoco triunfó.

Ingaleterra no le gustaba, pero se estaba quedando sin alternativas, así que también probó suerte allí. Fracaso absoluto.

No tuvo más remedio que volver a Portugal, con el rabo entre las piernas… e intentarlo una vez más. ¿Qué crees que pasó?

Que le dijeron que no fuera pesado y que no lo volviera a intentar.

8 años vagando por Europa para no conseguir absolutamente nada. ¿Crees que se dio por enterado de su incompetencia? Ni de casualidad, lo intento en España.

¡Y le dijeron que sí!

Con una condición: que se pusiera a trabajar inmediatamente en el proyecto. Tócate las narices, 8 años arrastrándose por ahí y ahora con prisas.

La financiación conseguida permitió que el 12 de octubre de 1492 llegara a la isla de Guanahaní, parte de lo que hoy conocemos como Cuba.

Ahí están. Los Reyes Católicos, los primeros inversores de capital riesgo de la historia. Y Cristobal Colón, el primer emprendedor moderno.

En Ventas y Birras, hablé de todo ello con Nacho Ormeño, y también:

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