La opinión de Ferrari respecto a los coches chinos

Dice el CEO de Ferrari que no le preocupa la invasión de coches eléctricos chinos. Que la competencia es buena.

Si quieres conocer la definición gráfica de plenitud deberías haber visto mi cara al leer esas declaraciones.

Hubo un momento en la historia en que las empresas pudieron elegir entre dos caminos:

  • El primero, enseñar a sus empleados a utilizar los diez dedos sobre el teclado.
  • El otro, controlarles las horas trabajadas, las actividades realizadas durante el mes y poner un software que controla que prestan atención durante las videollamadas.

Todos sabemos cuál de esos dos caminos elegieron.

No era la única decisión.

También pudieron elegir entre convertirse en líderes del mercado y figuras de autoridad duras y admirables. Alguien a quien seguir y respetar. A quien aceptar sin discutir.

O vender por fuerza bruta, es decir, por volumen. Por número de empleados, número de licitaciones y número de lametones.

Todos sabemos cuál elegieron. La mayoría, al menos.

Existe otra forma.

Y nada tiene nada que ver con ser empleado o jefe, sino en tener valor.

Te lo enseño apuntándote aquí: