Ayer te envié un listado de cosas con las que no pierdo tiempo. En el pasado varios me han hecho saber que no me creen.
En especial con lo de las métricas, que no cuela. Las métricas lo son todo y lo que no se mide no se puede mejorar. Todo el que dice esto tiene una regla con una marca en los 6 centímetros.
Si estás llorando abandona porque no soportarás lo que viene ahora.
Es normal que no me creas, y solo significa que no tienes ni idea.
Ni idea de cuál es el 1% de decisiones que producen el 99% de resultados.
Eso también es normal porque es jodido. Porque descubrir ese 1% requiere eliminar el 99%, y eliminar el 99% requiere huevos, y es jodido tener huevos cuando llevan 20 o 50 años diciéndote que lo que tienes que tener no son huevos, sino una plaza fija, 300 mil en el banco y que si cuando eras pequeño no te daban un besito en la frente antes de irte a dormir eres una víctima.
Y entonces intentas hacer una tortilla de patata con doscientos ingredientes. Y piensas que si a ti con doscientos ingredientes no te sale es imposible que a otro le salga con dos.
Hazme caso y ocúpate de estas dos métricas:
- La pasta en el banco. No lo apalabrado, no lo facturado. Lo cobrado y disponible.
- La que te salga de la punta. Y mira qué pasa con la primera métrica cuando cambia la segunda.
Hazlo y en menos de un mes has dejado de hacer la mitad de las cosas que haces.
Una métrica interesante, aunque más que métrica es habilidad, es saber hacer un vídeo de 5 minutos que sea visto por más de 10.000 personas.
Aprende a hacer eso y habrás ganado la capacidad de lanzar cualquier marca, producto o negocio.
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