La inquietante verdad del dinero en la que nunca habías pensado.

La gente más rica que conozco no tiene estudios.

La gente más pobre que conozco tampoco tiene estudios.

Tiene sentido.

Si se te dan mal los estudios te dan mil opciones:

  • Ponte a currar
  • Aprende un oficio
  • Una carrera fácil
  • Esfúerzate más

Se te dan bien los estudios → universidad.

Cuando solo tienes un camino llegas a donde lleva ese camino.

Te puedes salir, claro está, y he conocido a gente que lo ha hecho, pero son casos raros.

Ahora, cuando tienes mil caminos tienes mil destinos.

Desventaja: elegir es difícil y te puedes equivocar.

Ventaja: viajas más ligero.

No sobreanalizas y no te limitas.

¿Cómo voy a emprender si soy {X}? (Sustituye «X» por abogado, ingeniero o cirujano.)

¿Cómo voy a dejar este trabajo?

¡¿Cómo-voy-a-vivir?!

Esas preguntas más comunes entre quienes han estudiado.

Es lógico. Si has pasado 20 años o más escuchando que tienes que ser algo eso cala. Es el poder de la repetición.

El que ha acabado donde ha acabado por casualidades de la vida puede imaginarse con más facilidad siendo otra cosa.

El otro día di una charla a chavales de instituto a punto de empezar la universidad y les contaba esto mismo.

Entonces me preguntaban si les estaba recomendando no ir a la universidad.

Depende.

¿Quieres aprender matemáticas? ¿Quitarte complejos? ¿Creerte más listo de lo que eres? ¿Jugar a no perder?

Universidad.

¿Quieres madurar?

Da la vuelta al mundo.

¿Ganar dinero?

Empieza por aprender cómo captar una audiencia de forma rápida y barata.

Esas fueron mis respuestas.

¿Quieres que te vaya mejor? No tengo idea. Pero apúntate y vemos.