Existe un motivo por el que no contesto dudas de clientes.
Se vende más.
Podría acabar aquí y salvo que seas una de esas personas más preocupada por entender por qué algo funciona que por ganar dinero, acabarías dándome las gracias.
Lo de que no contesto dudas respecto a los cursos lo digo en cada email, ¿y sabes lo que recibo cada día?
Dudas respecto a los cursos.
¿Y los domingos?
Muchas dudas.
¿Y sabes lo que hago?
No contestarlas.
¿Y sabes por qué?
Ya te lo he dicho, coño, atiende.
Porque se gana más.
Pero sobre todo porque –y tatúate esto– cuando alguien pregunta algo que ya has explicado, el problema no está en lo que te pregunta.
Es pereza, es miedo, es inseguridad, es otra cosa.
Y cuando eso pasa, cuando hay pereza, o miedo, o inseguridad, tu recomendación como vendedor solo puede ser una:
No compres.
Te digo cómo lo diría yo (copiame):
Lo que ofrezco es un curso que enseña a:
- captar 10.000 suscriptores en 2 años y
- escribirles de tal forma que no puedan evitar comprarte
Puedes leer los 28 emails anteriores, la web del curso o la guía telefónica de Tokyo, pero eso es lo que hay:
10.000 suscriptores en 2 años + que te compren
Si captas suscriptores a una velocidad similar o superior a esa, y les vendes a tope, el curso no te interesa.
Si no, sí.
Y si todavía tienes dudas o no te crees la promesa, no lo compres. Y ya.
En serio, no es un truco psicológico. Simplemente cierra este email y no le de más vueltas. Casi seguro que existen otras formas de ganarse la vida.
Pero hagas lo que hagas, no me escribas con dudas, porque no las contestaré.
El curso es eso, sirve para eso y cientos de personas lo han hecho y lo han conseguido. Te he puesto testimoios suyos a lo largo del último mes.
No hay más.
Si el tema te interesa y te lo puedes permitir, eso es lo que conseguirás.
Esto es algo que te digo desde la máxima honestidad. Entenderás que a estas alturas, que lo compres o no, no significa absolutamente nada en mi economía. Incluso me aburre un poco ya hablar de esto.