Hace unos días vi un vídeo de unos 30 segundos y desde entonces vuelve constantemente a mi mente, así que he pensado que te lo tenía que contar.
Unos pavos van al centro de una plaza en una ciuda turística con un maniquí.
Le ponen una camiseta, un sombrero y una falda. Y rocían el maniquí con un spray de pintura dorada.
Por último, lo colocan en mitad de la plaza con un cartel que dice «Estatua humana» y una cesta con un puñado de monedas.
Vuelven una hora después.
38 dólares y un puñado de céntimos.
Hagamos unas cuentas.
Imaginemos que no todos los días son buenos, seamos muy prudentes, pongamos que solo 150 días al año son buenos, ya sabes, que coincida que hay turismo, buen tiempo, etc.
Supongamos que solo hay unas pocas horas pico, supongamos, y de nuevo seremos muy prudentes, que sacamos 4 buenas horas al día.
Supongamos que ni siquiera en promedio se ganan 38 dólares, supongamos que son 25, por decir algo precavido.
- 150 días
- 4 horas al día
- 25 dólares por hora
150 × 4 × 25 = 15.000 dólares al año.
Seguramente sería más bien el doble, pero lo dejaremos ahí, 15.000 dólares al año.
Por estatuta.
Te repetiré eso: POR ESTATUA.
Espera, te lo traduciré:
- Sin contrato
- Sin bajas
- Sin seguridad social
Por estatua.
Hazte con 3 estatuas. Ponte en 45.000 dólares al año. Booom. Más de lo que la mayoría de los influencers ganarán en toda su vida.
Obviamente, ahora mismo tu cerebro está trabajando a la velocidad de la luz para inventar motivos por los que esto no funcionaría:
- La gente se acabaría dando cuenta
- La policía te lo quitaría
- Seguro que te pedirían algún permiso
Sigue, sigue.
Sigue.
Que mientras tú sigues otros cuentan las monedas.
Te puedes poner como quieras, pero el mundo está lleno de oportunidades fáciles para ganar dinero.
El problema es que no hay nada más difícil que ver una oportunidad fácil. Y más difícil aún es creer en ella.
Los haters por ejemplo.
Son una fuente inagotable de dinero y lo más potente que jamás encontrarás para generar fama y autoridad. ¿Y qué hace la mayoría de la gente cuando se cruza con uno?
Esconderse, llorar, huír de ellos.
En el newsletter te enseño una forma brillante de crear una marca reconocida y de gran autoridad apoyándote en los haters.
Sin conflicto, sin macarradas, sin una palabra más alta que otra.
Una estrategia endiabladamente fácil y simple, tanto que dirás, ¿cómo cojones no la he visto antes?
Te diré por qué no la has visto antes. Pues porque es jodidamente fácil, ese es el motivo.
Brillante. Te encantará. Te lo prometo.
Te digo lo que esta estrategia hará por ti:
- Evitará que llegen malos clientes
- Acabará con los clientes insatisfechos
- Te protegerá ante cualquier ataque que puedas sufrir
- Producirá una lluvia de buenos clientes
Especialmente útil si tienes presencia en redes sociales o quieres tenerla.
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