¿Tú tienes sauna en casa?
Enhorabuena si la tienes, es un gran utensilio.
El caso es que estaba en mi sauna con un amigo cuando me dijo que conforme te haces mayor te vas dando cuenta de que la gente tiene los mismos miedos que tú, las mismas inseguridades y que se hacen las mismas preguntas.
Mismas manías, locuras y rarezas.
Que nadie es completamente normal, que no existe nadie con un 0 % de locura o de problemas.
…
«Ah, ¿pero que tú piensas en lo que los demás piensan de ti»
Me parece fascinante. La cantidad de actividad improductiva que tiene lugar en el cerebro humano con tal de encontrar caminos que lleven a la inacción.
Existe el narcisismo, que es cuando solo te importa tu persona, lo que nadie ha catalogado todavía es lo contrario, el pichacortismo, que es cuando pasas el día pensando en los demás.
Como los que ahora mismo están jodidos por lo de la sauna.
Como te decía, fascinante.
Lo peor es que mucha de esta gente se considera bondadosa o empática. Más de uno está pensandolo ahora mismo mientras sorbe babas:
«¿Qué quieres? Es lo que tiene tener empatía.»
Empatía mis cojones.
Te lo repito.
¿Empatía? Mis cojones.
Desde el cariño, entiéndeme.
Empatía es preocuparte por cómo piensan los demás, pero lo que preocupa aquí es, exclusivamente, lo que los demás piensan DE TI.
Lo que te decía.
Empatía mis cojones.
¿Quieres ser empático?
Crea un mensaje capaz de derretir cerebros. O ten éxito en cualquier faceta de la vida. Hazlo y me habrás demostrado que entiendes a la perfección cómo piensan los demás.
Porque eso, amigo mío, eso y no otra cosa, es empatía.
Consíguelo y te diré: «Oh, gran dios de la empatía, qué empático eres.» Pero mientras no llegue ese momento lo único que me vas a parecer es un pichacorta.
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