Haz este ejercicio a diario y todo lo demás llegará solo

En un intento de mejorar la calidad del producto, los pesqueros japoneses empezaron a conservar en hielo, desde el mismo momento de la pesca, el atún.

No consiguieron gran diferencia, así que empezaron a congelarlo.

Meh.

Pasaron a manterlos vivos hasta el puerto, incluso hasta el punto de consumo, en unas peceras.

El resultado no fue el que piensas. La calidad del atún seguía siendo inferior a comerlo recién pescado.

El último intento, el que funcionó, fue meter en esas peceras unos pequeños tiburones. No muy grandes, no muy agresivos, lo justo para mantener a los atunes en movimiento hasta llegar al puerto.

Intenta de borrar la pena que te dan estos atunes y piensa en las implicaciones que tiene esto.

¿Qué haces para mantenerte a alerta, que te obliga a mover el culo, te quita algo de sueño y te empuja a estar atento?

La hipoteca es una mierda, perdona que te lo diga. Unos hijos está mejor, pero también meh. Someterte a situaciones que no te apetecen nada es la fuente de la eterna prosperidad.

Te dejo. No diré por qué, pero te diré que es para hacer algo que no me apetece absolutamente nada.

Que es como quizás se sientan quienes escuchen la lección que publicaré el lunes.

La dos únicas formas de enamorar que existen y cómo trasladarla al trato con los clientes.

Te lo agradecerán.

Y tu pareja, más.

O menos, porque todo gran poder exigue una gran responsabilidad y eso ya es cosa tuya.

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