El único estudio de mercado que necesitarás en tu vida

«Joder, soy el único subnormal que compra esto un martes y se pierde lo de esta semana.»

—Un suscriptor.

El empresario que presume en una red social de no invertir en publicidad.

El que me escribe para recomendarme que acorte los emails.

Y el del interlineado, que me irá mejor si lo reduzco.

Un tipo opina que estos consejos no funcionan en B2B. Es su opinión, recalca. Eso sí funciona.

Tres tipos critican un anuncio. Ese tipo de publicidad no funciona.

El opositor.

El funcionario.

El que se metió en un banco para jubilarse a los 50.

Esas son las 10 últimas personas con las que me he cruzado.

¿Quieres más?

El que se levantó, le dio un mareo y llamó para avisar que no iba.

El que se ha hecho viral por decir que los jóvenes están muy preparados pero que hay mucha precariedad.

Que malita la precariedad.

¿Cuántos más quieres?

Pon tú el número.

Está el que dice que la suerte influye mucho, lo leyó en un libro. Seguramente me escriba después de leer esto. Esa gente siempre acecha.

No le contestaré.

No lo haré hasta que encuentre a una persona. El fulano que después de darlo todo, de intentarlo todo, de arriesgarlo todo, esté peor que cuando empezó.

Te dejo con esta gente, lo filósofos del éxito.

Yo me meto adentro.

Voy vivir la vida con la que sueñan todos ellos o morir intentándolo.

Me voy a poner a vender.

Voy a enviar unos emails.

  • Sin concesiones
  • Si arrastres
  • Penetrando en la mente de mi receptor

Y lo que resulte de ahí lo contaré el lunes.

Hablaré de cómo escribir emails.

Corrijo.

Demostraré por qué el 99% de los emails que se envían son una puta mierda.

Llámalo mala suerte.

Destriparé emails reales de alumnos y los reescribiré. Y quien esté dentro pasará la lección diciendo mecagoenlaputapausaquetengoqueapuntar.

Los filosofos del éxito no.

No, querido suscriptor. No eres subnormal. Ayer hubo muchos más como tú y hoy todavía habrá más.

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