Estrategia que siempre he guardado en secreto

Un suscriptor ha notado que he cambiado mi estilo y ha entendido la estrategia que hay detrás.

Ocurrió ayer.

Y antes de ayer.

Y el día de antes.

También ocurrirá hoy, mañana y pasado.

Otro me preguntará por la estrategia detrás de una falta de ortografía, del enlace que no funciona y del cambio en la hora de envío.

Por la elección del tema, de una palabra o del precio.

Apostillará que soy un genio.

Este es el mejor email que he escrito y también el peor. Cada email lo es.

¿Cómo me presento?

¿De qué hablo?

¿Por dónde empiezo?

¿Rojo o azul?

¿Arial o Helvetica?

¿5 o 7?

¿Cuándo?

¿Qué hago? ¿Qué digo? ¿Cuántas veces?

Calla.

Ese es mi consejo, que calles al enano gritón que habita dentro de tu cabeza.

Y estáte así hasta que notes algo raro, algo con lo que no estás familiarizado.

Silencio.

Fuera y dentro, sino no vale.

¿Bien?

Ahora corre. Cálzate las zapatillas que tengas más a mano y sal a la calle.

Y dale duro. Hasta que te duelan las uñas de los pies. Pasa las náuseas y empuja hasta el mareo.

Entonces, actúa.

Llama a ese cliente, envía ese email o escribe esa web.

Pero solo entonces. Cuando el cerebro apenas responda. Funciones básicas y poco más.

Porque sino te complicas.

Créeme, joder, que esto es más fácil de lo que te han contado:

  • Habla.
  • Insiste.
  • Critícate.
  • Mejora.
  • Vuelve a empezar.

Y al primer toque, sino no funciona.

Tengo una mentoría de ventas.

Cada semana envío una lección que bien podría enseñar en una escuela de negocio.

El tema lo elijo sobre la marcha. Lo hago así:

  • Pienso en algo que te dará dinero.
  • Me sirvo una cerveza.
  • Me siento junto a ti. Tú no lo sabes, pero me siento junto a ti.
  • Le doy al botón rojo de grabar y me pongo a hablar. También a gesticular, a gritar, a esputar. Me excito, me desvío. Qué te voy a contar, si estás delante.
  • Incluyo ejercicios y ejemplos. Entre 20 minutos y 1 hora en total, depende de cómo reacciones.
  • El lunes publico.

Te puedes complicar con libros, documentales y experiemntos. Analizando y elucubrando. Creerme o insultarme.

Pero para vender, lo que se dice vender, esto es lo que necesitas. Te lo cuento mejor si te apuntas ahí: