Esta es mi opinión de ti según cuánto ganes

Hay estanterías que valen más que otras.

Libros que valen más que otros.

Cabezas que valen más que otras.

Que valen, no que cuestan. Que valen.

Todos sostienen lo mismo, palabras. Y las mismas palabras además. Pero según cómo estén ordenadas valen más o valen menos.

No te calientes. Ni precariedad, ni empresaurios, ni capitalismo. Ni suerte, ni sexo, ni color. Ni altura, ni origen, ni antepasados.

Según ganes, así de bien o de mal están ordenadas las palabras que albergas. No tengas la más mínima duda.

En el mundo nunca ha habido escasez de fulanos dispuestos a pagar lo que haga falta por un saco de palabras ordenadas de una buena forma. A mejor ordenadas, más demanda.

Si esta idea escuece, enhorabuena. Significa que tu cerebro ha movido algunas palabras y las ha colocado en un mejor sitio. Esto es algo que siempre escuece un poco.

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