Recientemente dije que ser empollón no suele ser la mejor inversión.
Obviamente se trata de una opinión abierta a debate siempre que no pretendas debatirlo conmigo.
Una suscriptora me dijo que yo había sido un empollón y mira, que me había ido bien.
Que si sería la excepción que confirma la regla.
¿Fui un empollón?
Digamos que me fue más bien que mal en los estudios.
¿Y me ha ido bien?
Digamos que gente a la que no conozco de nada me escribe para decirme que soy un vendemotos, vendeburras, vendebiblias, vendehumos y, recientemente, vendechanclas.
Saca tus propias conclusiones.
¿Entonces?
Entonces me di cuenta de que la utilidad de eso era limitada, y en lugar de agarrarme a ello como a un clavo ardiendo, esperando capitalizar un esfuerzo que nadie tiene por qué valorar, llegué a la conclusión de que esa capacidad de perseverancia resultaba más rentable en otros sitios.
Vamos, que soy un cabezón y no me salía las pelotas que me fuera mal.
La mayoría de las personas se hacen prisioneras de su primera decisión.
El problema se acrecenta entre los que trabajan duro. A más duro, más esclavos.
Política, puesto trabajo, técnicas para desempeñar su trabajo…
Suena loco, pero tirar años ahorra tiempo.
Perder el miedo a tirar por la borda años de trabajo es muy rentable.
Ninguno estamos libres de sesogos pero hay que ser consciente de que si una nueva información te fastidia…
Tiene valor.
Como de lo que hablo en el newsletter.
Porque hablo de ligar, de seducir, de enamorar.
Sirve tanto para el plano emocional como para el dineral.
Cuento una forma de gustar a la gente y que es muy distinta de los conceptos preconcebidos que tienen la mayoría, sobre todo los hombres.
Muchas mujeres incluso, si les pregunto hoy, no mencionarían nada de lo que contaré el lunes. Y sin embargo, cuando lo escuchen dirán, «Es cierto, y todo lo demás es mentira y estas son las únicas técnicas de seducción que funcionan.»
Pero se trata de algo tan biológico… tan arrigado en nuestros genes… Algo que tenemos tatuado hasta en el forro del cerebro reptiliano… que van a necesitar escucharlo para darse cuenta.
Ligar y vender, la misma cosa es.
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