Las personas tenemos un problema, y es que cuando vemos una estupidez sentimos la necesidad imperiosa de corregirla. Entiéndeme, no sé si todos, pero sé que a mí me pasa y con eso es suficiente.
¿Realmente alguien puede ser tan estúpido?
Durante unos segundos me hago esa pregunta para acto seguido cometer el error de pensar que tiene cura.
Y aunque la estupidez no tiene cura, la incomodidad que genera sí.
Con ese propósito y ningún otro publiqué, hace ya un tiempo, un vídeo de 14 minutos en YouTube. Pura terapia como respuesta a un comentario tremenda y terriblemente estúpido que vi en una entrevista que me hicieron.
El caso es que parece que el vídeo gustó, así que he pensado que lo mismo te interesa.
14 minutos y 26 segundos sin cortes, que es como se deben decir las cosas que salen de las entrañas:
Por qué dejé de trabajar con multinacionales
Aprende la única habilidad necesaria para ser libre.
Pero libre de verdad.
Te apuntas aquí: