Muchos sorprendidos con la historia de ayer.
¡¿En serio eres de pueblo?!
Olvida que lo haya dicho en tres millones de ocasiones, falto poco para el Pa ser de pueblo no has salido mal del todo.
Atiende.
Es al revés, los de pueblo tenemos una ventaja competitiva brutal:
Conocemos algo que en la ciudad se desconoce.
Los 5 escalafones de la auténtica jerarquía social:
1) Pueblerino de pueblo. Piesa que en Madrid todo queda a una hora y que te pierdes por la calle. Primo hermano del de ciudad convencido de que más allá de la M50 las casas no se cierran con llave.
2) Pueblerino en la ciudad. Estudia periodismo o publicidad, comparte piso hasta los 40 pero ha cumplido el sueño de sus padres: que sus vecinos sepan que el niño de la Merche ha pisado una facultad.
3) Rico de ciudad. Se refiere a su vehículo por el nombre del fabricante. Pasa la semana santa en el pueblo luciendo sonrisa. En ocasiones combina pantalón corto con calcetín largo. Para pagar los plazos del Mercedes pasa el resto del año pisando moqueta con mocasín y bebiendo café de máquina.
4) Rico de pueblo. He aquí el truco del pueblerino mínimamente observador. Haber visto en su hábitat natural a quien para el urbanita es animal mitológico. Mercedes a tocateja. Entre 0 y 5 empleados. Se pregunta con qué coño llenan en Madrid tanta oficina. No sabe lo que es un powerpoint y piensa que una tabla dinámica es un palet con ruedas.
5) Rico, rico. Empleados, socios, inversores, hectáreas de moqueta y más proyectores en propiedad de los que hay en todo el estado de Somalia.
Hemorragias cerebrales los días impares y úlceras de ano los pares.
Admiro pero no envidio.
Mi ídolo siempre ha sido el rico de cuidad. Convencido de que aquello era posible he pasado la vida estudiando procesos de venta y poniéndolos en práctica.
Dejándome la piel, la pasta y la poca salud mental con la que partía.
El año pasado cientos de personas lo compraron y luego nos escribieron para contarnos su opinión.
Gente que no conocemos de nada y que aún encima me habían dado su sucio dinero.
Esa gente nos dijo cosas como:
Compré tu curso de los 10.000 suscriptores
Mi cabeza explota.»
Eso lo dijo Trini. Samuel prefirio esto otro:
Estoy con el curso de conseguir 10.000 suscriptores en 2 años.
Lanzo la newsletter el lunes, siguiendo tus consejos voy a arrancar con casi 500 contactos. Ahora solo se trata de seguir uno por uno el resto de los pasos.
Especial ilusión me hizo el de David:
No es la mejor facturación del mundo pero… OMG! Os quiero.
Acciones sobre la lista: solo las iniciales, empezaré a XXX en breve.
Suscriptores: +1500 de los que se han ido 500.
Y aquí viene la magia.
Facturación: 7450€ sin producto. Vendiendo, literalmente, una promesa.
El curso ya no está disponible. Pero si te apuntas al newsletter y tienes suerte… capaz te abro la puerta por atrás.