El motivo por el que el futuro de España pinta mal

No sabía que estaba oprimida porque quitaron esa palabra del diccionario.

Lo cuenta George Orwell en 1984. La importancia de controlar el lenguaje.

Está ocurriendo ahora. No paran de decirte lo que puedes decir y lo que no.

¿Cómo luchas por la libertad cuando no eres consciente de que eres un esclavo?

Y eso es lo más turbio de todo, que la mayoría de los que viven allí no son conscientes de que están esclavizados.

—Yeonmi Park, refugiada norcoreana y autora del libro Para poder vivir.

Están los que no saben que están oprimidos.

Y los que piensan que es el capitalismo lo que les oprirme. O el patriarcado. O las clases sociales.

O cualquier otra expresión vacía.

Influir en lo que no puedes decir como en lo que dices. Ese es el truco. Impidiendo ver que la única opresión, la única dictadura, es la del conocimiento.

No que tus padres no te dejen herencia.

Ni no ir a un colegio privado.

O no tener un MBA. O contactos.

Y desde luego no el precio de los alquileres, el coste de la vida o la avaricia de los capitalistas despiadados.

Oprimido únicamente está quien no se da cuenta de que nadie le transmitió el cómo.

Quizás tus padres no fueron ricos.

Tus profesores no lo fueron, eso seguro.

O tus padres lo fueron pero lo consiguieron de una manera no replicable.

Si toda la vida has oído que los empresarios son malos…

Que hablar de dinero es de mala educación…

Que hay que estudiar tal y cual…

O que el funcionariado es la auténtica salud…

No sufres de pobreza, sino de esclavitud. Esclavitud hereditaria.

Y voluntaria.