El mensaje que envío cuando me escribe un cobarde

Hay gente que me escribe para pedirme que le dé una colleja.

«Dame una colleja.» Así, tal cual.

Si busco la palabra «colleja» en mi bandeja de entrada aparecen 487 resultados.

Dame una colleja porque:

  • No me atrevo a llamar
  • No me atrevo a cerrar
  • No me atrevo a subir los precios
  • Todavía no he escuchado la lección

La lista de excusas es infinita, pero son todas las misma.

Quizás no lo creas porque estás demasiado acostumbrado a ver a gente por la tele diciendo que la precariedad por aquí y que los jóvenes por allá, que si los precios de la vivienda y que nadie es «pobre por que quiere.»

¿Perdona?

Mucha gente es pobre porque quiere.

Muchísima.

¿Todo el mundo? No.

¿Muchísimos? Sí.

487 solo pidiendo collejas y ni uno solo que diga que no ha hecho algo porque…

  • Sus padres eran una mierda
  • Está desnutrido
  • El patrón le pega
  • No pudo estudiar
  • No tiene para gasolina

Nunca. Ni uno solo.

Todas las excusas para no salir a vender, el 100 % te estoy diciendo, son, han sido y serán… miedo.

Esta es mi respuesta estándar, copia-pega:

No te preocupes, no estás solo, en el mundo hay mucha otra gente a la que no le gusta el dinero. Que hacen cualquier cosa antes que hacer lo que hay que hacer para ganarlo. Y eso es maravilloso para los que nos gusta, porque no tenemos competencia.

Con disciplina, perseverancia y un poquito de riesgo, muy poquito, ya lo tenemos.

Y tú, ¿qué? ¿Por qué no vendes a espuertas?, ¿cuál es tu excusa?

Tengo un curso.

Se llama «27 preguntas que todo vendedor debería saber.»

Es un regalo que recibe todo el mundo que entra en la Mentoría.

Pero no creo que valga para todo el mundo.

Lo explico mejorsi te apuntas ahí: