Tómate el pulso.
Es en serio, tómate el pulso.
Si no tienes un reloj de esos que lleva la gente de poca apetito sexual, hazlo con los dedos, poniéndolos encima de la muñeca.
No uses el pulgar. El pulgar tiene una arteria tan grande que puede confundir. Índice y anular sobre el reverso de la muñeca, donde se junta con la palma.
Cuenta las pulsaciones durante 10 segundos y multiplica por 6.
Venga.
¿La notas?
La taquicardia, digo. Las pulsaciones injustificadas de más.
¿Las notas o no?
El puntito de ansiedad, de ahogo.
¿Sí o no?
Sí, ¿no?
La presión en el pecho.
¿No?
Pues levanta el culo puto vago cobarde y haz algo que te acelere. Antes de que pasen 2 minutos.
Es decir, acaba este email, pulsa en el enlace del final, saca la tarjeta, paga y entonces ya sí, hazlo.
Venga 7 minutos, 10, para que las pulsaciones se disparen.
Y no por esfuerzo, eso vendrá después, que primero sea por estrés.
Entonces… llama.
Al que te gustaría que se convirtiera en cliente.
Al que te debe una respuesta.
A la empresa con la oferta de trabajo.
A tu amor platónico.
Al tío que te debe pasta.
O al hijo de puta con el que tienes algo pendiente.
Y cuando lo hayas hecho…
Vuelve a llamar.
Esta vez sí, que sea al que te gustaría como cliente.
Y cuando lo hayas hecho…
Vuelve a llamar.
Y cuando lo hayas hecho, vuelve a llamar.
Y cuando lo hayas hecho, vuelve a llamar.
Y cuando lo hayas hecho 10 veces, 10 flexiones.
Y entonces vuelves a llamar.
Y entonces vas a la calle, buscas a un tío o tía bueno y te presentas. Salvo que trabajes con tu pareja, entonces no.
Y otras 10 flexiones.
Y vuelve a llamar.
Y al final del día, me escribes y me lo agradeces.
Y otras 10 flexiones.
Y si repites mañana, en un mes tendrás mejores pectorales y más dinero.
Es así.
Y si lo haces con lo que te contaré el lunes, será mucho mejores pectorales y mucho más dinero.
Y pensarás que los pectorales no tienen nada que ver con la venta, pero cuando vendes como se vende cuando haces lo que explicaré el lunes, te pones tan cachondo, las pulsaciones suben tanto, que el cuerpo te pide hacer más y más flexiones.
En el newsletter explico cómo ejecutar BIEN la técnica más potente y PEOR usada del mundo.
En el newsletter hablaré de cómo crear tensiones de compra para que tus clientes se decidan ya y tú dejes de oír:
- Me lo tengo que pensar
- Tengo que hablarlo con mi socio
- Lo miramos y te decimos algo
- Te tendremos en cuenta en el futuro
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