Dos formas de ver la vida: la de la mayoría y la mía

Ayer escuché el siguiente comentario:

«Mi jefe gana 3000 euros por cada euro que gano yo, por eso cago en horario laboral.»

Es una forma de ver la vida:

  • Haré lo que pueda para perjudicar a quien le va mejor que a mí incluso si eso me perjudica a mí, y pasaré las tardes elaborando sofisticadas teorías para convencerme de que su éxito es cuestión de suerte.

Existe otra forma de enfrentarse al mundo:

  • Como a fulano le va mejor que a mí probaré a hacer lo mismo que él, no sea que haya algo que solo pueda verse cuando haces ciertas cosas y asumes ciertos riesgos.

En mi caso he pasado la vida buscando a gente a la que poner como ejemplo:

¿Haría fulano esto? ¿Haría aquello? ¿Qué haría en esta situación?

Ahora que me va bien paso el día recibiendo mensajes de gente a la que le va mal diciéndome lo que debería hacer para que me fuera mejor.

Cómo debería llamar por teléfono, diseñar mi web, escribir mis correos, gestionar mi empresa, invertir mi dinero, hablar, vestirme, a qué sitios ir, qué oportunidades aceptar y qué opiniones no expresar.

La sensación es maravillosa, deliciosa, excitante.

Todavía sigo buscando a gente a la que le va mejor y me cruzo el mundo si hace falta para conocerles.

Hace tiempo fui a Nueva York para ver a Tony Robbins, porque hasta donde yo sé, es el tipo que más ha vendido a través de su marca personal de la historia.

Y me quedé con cada maldito detalle de cómo hace las cosas.

Y aprendí tanto que tengo cero dudas de que en 2026 duplicaré mis ventas como ya hice en 2025.

Y lo cuento en la Mentoría.

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