El renacer del funnel

Tu tienda huele a cerrado.

Últimamente estoy viendo un renacer de los *funnels*. Decimos *funnels* porque decir EMBUDOS es barriobajero. Supongo. Yo soy de pueblo, así que diré embudo.

Para quien no lo sepa, un embudo es un símil del proceso de venta, pues en cada paso hay clientes potenciales que se pierden. Por ejemplo: si muestras un anuncio a 100 personas solo 50 visitarán tu web. De esas 50 solo 25 la leerán, de eses 25 solo 5 te contactarán…

Existen cursos con lecciones enteras dedicadas al diseño de estos embudos. Incluyen diapositivas con procesos de 300 millones de pasos y flechas que se cruzan y vuelen a atrás y se salen de la diapositiva.

Parad. En serio. Es ridículo. Vender es mucho más fácil que eso. Es más, si tu proceso es tan complicado apuesto a que no venderás nada.

Y lo peor: ¿qué narices haces enseñando/aprendiendo acerca de embudos si tus anuncios y tu web todavía tienen un texto que parece redactado por un preescolar? ¿Qué narices pretendes optimizar de un proceso comercial si tu tienda huele a cerrado?

Ya está. Ya me siento mejor.

En el newsletter envío artículos que no publico por aquí, y además, SIN anglicismos, por lo que te viene de perlas. Apúntate aquí abajo.

Y si no, tú te lo pierdes, amargao.