El motivo por el que destruyo a todos mis competidores

Llevo meses de compras.

De compra de empresas. Caprichos que le entran a uno. Competidores.

Comprar empresas es jodido, nunca es buen momento.

Eso es así porque justo ahora…

Justo ahora, justo ahora, justo ahora…

No valen lo que que cuestan.

Están a punto de petarlo.

A punto, a punto, a punto.

Una tecnología, un país, un cambio en el mercado…

Cosa nuestra si no lo vemos. Está ahí, a la vuelta de la esquina. ¿Acaso tú no lo ves?

Ayer me reuní con una de estas empresas.

  • Menos facturación.
  • Más costes.
  • Deuda.
  • Y más empleados, más socios, más oficinas, más powerpoint.

Que valen mucho.

Adivina.

Están a punto de petarlo.

Una tecnología, un país, un cambio en el mercado.

Y están perfectamente posicionados. Nuestra preocupación por ganar dinero nos impide verlo.

Entonces me di cuenta.

Convencimiento por repetición.

Llevo años haciendo el gilipollas.

Tener dinero hoy es tontería, mejor mañana.

La innovación, las métricas, las proyecciones en powerpoint.

El futuro es el futuro.

No jodas, es coña, es imposible no triunfar en esta vida.

Cuando el incentivo son las previsiones y no los resultados.

Cuando los desesos pesan más que las realidades.

Cuando se intenta construir el futuro sin cimientos en el presente.

Es imposible no triunfar en esta vida.

Si eres capaz de mirar a la realidad a lo ojos y darle dos hostias, claro.

El lunes te enseño cómo escriben los emails el 99,9999 % de la población y cómo los escribo yo.

Una forma de comunicar que consigue resultados hoy.

Aplicable a los emails y a cualquier otro medio. Apúntate al newsletter y te cuento más: