Después de insultarme me dice esto

Un hater me pide que lo invite a un podcast para discutir ideas.

Esto demuestra la obviedad que todo sabíamos, y es que en realidad los haters son fans con síndrome de Tourette.

Niños con pelo en la entrepierna que se ponen tan nerviosos que no son capaces de controlar lo que sale su boca.

¿Mi respuesta?

Que no le regalo nadie a quien no respeto.

No por hater, sino por huevón. ¿Qué te hace pensar que sería de otra forma?

Cómo respetar a quien no se sacrifica, a quien no se esfuerza, a quien no arriesga, a quien desprecia el resultado y también el proceso.

¿Cómo respetar a quien vive de lo que otros generan haciendo lo que esa persona dice que es imposible hacer?

¿Entiendes?

Sé cómo te sientes.

Te mola el morbo, te mola el hater, quieres uno así para ti.

Puta mentira.

Lo sé porque antes de dar el próximo paso pensarás en cómo evitar el conflicto, el malentendido, el ofendido.

No dirás tal o cual cosa, empezarás con «Mi opinión…» y acabarás con «gracias», con unos cuantos «por favor» y «lo siento» entre medias.

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